jueves, 29 de septiembre de 2011
jueves, 22 de septiembre de 2011
SOLEDADES
Soledades
Encalleció su mano en el trabajo,
su rostro se ha curtido por el viento,
el paso de la vida fue marcando
su espíritu y su cuerpo.
Los hijos no recuerdan estas cosas,
le dejan solo con su sufrimiento,
sentado en aquel banco,recuerda,
porque solo le quedan ya recuerdos...
Una angustia asomándose a los ojos,
ojos que son como un río seco,
sin humedad de lágrimas,
se recome su pena en el silencio.
De la vida no espera ya nada,
ha cerrado la puerta al siniestro
pensamiento de oscuros rencores,
espera tranquilo su paso en el tiempo.
Es la vida que trae estas cosas,
hombre justo, hombre honrado y bueno
y al final del camino tan solo,
con su pena y con sus recuerdos...
Soledades amargas, amargas,
soledades del alma y del cuerpo,
con negrura de noche sin luna,
arideces de páramos yertos.
Mª Bernarda García de la Villa
Encalleció su mano en el trabajo,
su rostro se ha curtido por el viento,
el paso de la vida fue marcando
su espíritu y su cuerpo.
Los hijos no recuerdan estas cosas,
le dejan solo con su sufrimiento,
sentado en aquel banco,recuerda,
porque solo le quedan ya recuerdos...
Una angustia asomándose a los ojos,
ojos que son como un río seco,
sin humedad de lágrimas,
se recome su pena en el silencio.
De la vida no espera ya nada,
ha cerrado la puerta al siniestro
pensamiento de oscuros rencores,
espera tranquilo su paso en el tiempo.
Es la vida que trae estas cosas,
hombre justo, hombre honrado y bueno
y al final del camino tan solo,
con su pena y con sus recuerdos...
Soledades amargas, amargas,
soledades del alma y del cuerpo,
con negrura de noche sin luna,
arideces de páramos yertos.
Mª Bernarda García de la Villa
jueves, 15 de septiembre de 2011
jueves, 8 de septiembre de 2011
jueves, 1 de septiembre de 2011
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